Desde el 1 de enero de 2026, los Países Bajos sustituyeron el tipo reducido del impuesto (un cuarto) para autocaravanas por un tipo medio, duplicando los pagos mensuales del impuesto de circulación. De media, el propietario de una autocaravana diésel paga entre 80 y 250 euros al mes de impuesto, entre 25 y 100 euros de seguro, entre 50 y 175 euros de almacenamiento, más una reserva para mantenimiento (75–200 euros) y otros gastos. Los costes mensuales totales oscilan entre 265 y 865 euros.
El gobierno estudia eliminar el procedimiento administrativo 'terugkeuren', que permite reducir sobre el papel la masa máxima autorizada de autocaravanas y caravanas. Tres organizaciones del sector, incluida Bovag, advierten de que esto afectaría a decenas de miles de propietarios que, con un permiso de clase B, pueden conducir vehículos de hasta 3500 kg. Si se elimina, muchos tendrían que comprar otro vehículo, obtener un permiso más pesado o usar vehículos extranjeros. Las organizaciones instan a comprobar la sobrecarga real en lugar de suprimir la medida.
Los propietarios también se enfrentan a listas de espera de años para el almacenamiento invernal debido al récord de matriculaciones, prohibiciones de entrada de autocaravanas diésel en zonas ambientales urbanas y costes ocultos. Para autocaravanas de hasta 3500 kg basta el permiso de clase B; desde el 1 de julio de 2025, esto se amplía a 4250 kg para vehículos eléctricos y de combustibles alternativos.