Sonja Guglielmoni, de Bühl-Eisental, compartió su experiencia viviendo en una tiny house de 31 m². El principal problema fue encontrar un terreno adecuado para ubicar la vivienda.
Tendencia premium
Según analistas, el mercado de las microviviendas se está desplazando hacia el segmento premium. Los modelos con acabados de alta gama y sistemas de ingeniería cuestan tanto como una casa de tamaño completo. Compradores adinerados solteros o en pareja las usan como casas de fin de semana o vacaciones, mientras que personas mayores las eligen como refugios adaptados a la edad. Las empresas también las alquilan como alojamiento turístico.
Los críticos señalan que el alto precio contradice la idea original de la tiny house como alternativa asequible, convirtiéndola en un símbolo de estatus más que en una solución sostenible.