La DGT (Dirección General de Tráfico) ha publicado la instrucción PROT 2026/04, que endurece la periodicidad de la inspección técnica (ITV) para autocaravanas y campers. Según el documento, las furgonetas acondicionadas para vivienda y registradas como categoría N deben pasar la ITV cada seis meses una vez superados los 10 años. Las autocaravanas de categoría M, incluidas las de fábrica como Volkswagen California y Mercedes-Benz Marco Polo, mantienen el calendario estándar: cada dos años después de 4 años y anualmente después de 10 años. El criterio clave es la anotación en la ficha técnica, no el hecho de usarse para vivir.
La instrucción también aclara la diferencia entre estacionamiento y parada con el equipamiento desplegado e introduce una nueva señal de tráfico S-128 para puntos de vertido de aguas residuales. El coste de la ITV es de 120–150 euros, por lo que los campers de más de 10 años tendrán que pagar el doble de veces que las autocaravanas.
Según las fuentes, en 2025 se matricularon en España 6.067 autocaravanas y campers nuevos (un 6% menos que en 2024), mientras que las ventas de caravanas cayeron a 1.000 unidades. Otras fuentes hablan de un aumento del 19% en ventas de autocaravanas (hasta 3.667 unidades) y un descenso del 29% en el mercado de campers (hasta 2.400 unidades). El parque de autocaravanas en España casi se ha triplicado desde 2015, pasando de 48.000 a 137.000 unidades.