En Italia continúa el auge de los viajes en autocaravana y furgoneta camper. Según Salone del Camper, el 93 % de los encuestados elige este tipo de vacaciones. Un estudio de Ergo muestra una reducción del 70 % en las emisiones de CO₂ en comparación con el turismo tradicional.
En 2025, las ventas de autocaravanas nuevas aumentaron un 10,56 % (hasta 7.936 unidades), superando ampliamente la media europea del 0,6 %. El mercado de segunda mano creció un 6,05 % y el número total de transacciones superó las 44.000. El sector está valorado en 8.500 millones de euros. El Ministerio de Turismo destinó más de 25 millones de euros para crear y modernizar áreas de estacionamiento en 170 municipios, lo que prevé más de 4.400 nuevas plazas.
Las búsquedas online de campings aumentaron un 34 % y el interés de los turistas extranjeros se duplicó (del 22 % al 48 %). Más del 50 % de los nuevos usuarios de servicios de carsharing de autocaravanas tienen entre 25 y 34 años. Sin embargo, los expertos señalan que la realidad del vanlife difiere de la imagen idealizada en las redes sociales: los viajeros deben planificar rutas, buscar estacionamiento y gestionar el espacio limitado. En Italia persisten las restricciones al camping libre: no se permite pernoctar en autocaravana en cualquier lugar, y montar un toldo o sillas puede conllevar multas.