Desde 2024, la tasa del impuesto de circulación para autocaravanas en Países Bajos pasó de un cuarto a la mitad de la tarifa estándar. Esto supone un coste adicional anual de entre 1.000 y 1.200 euros por propietario. Los concesionarios observan una caída de la demanda y un aumento de la oferta en el mercado de segunda mano, así como un trasvase de compradores hacia caravanas, que no están sujetas a este impuesto extra.