La empresa estadounidense Plan B Trucks convirtió en 2017 un camión militar de principios de los años noventa en una autocaravana de 11 metros de longitud. La carrocería habitable de 8,2 metros incluye cocina con placa de inducción, microondas y frigorífico con congelador, zona de asientos en U, salón independiente con televisión, plazas para dormir en tres zonas, ducha y aseo. La autocaravana cuenta con un motor diésel de seis cilindros y 8,3 litros que rinde 240 CV y 1010 Nm de par, tracción a las seis ruedas seleccionable, presión de neumáticos ajustable, nueve paneles solares, baterías, calefacción diésel y aire acondicionado. La capacidad de agua dulce es de 946 litros. El vehículo se subastó en el sitio estadounidense Bring a Trailer, donde la puja más alta alcanzó unos 27.000 euros, pero no se vendió porque no se alcanzó el precio mínimo. Tiene más de 35.000 kilómetros y el motor fue reconstruido en 2008.