Desde el 7 de julio de 2026 entra en vigor la segunda fase del reglamento GSR II de la UE, que obliga a equipar todas las autocaravanas nuevas matriculadas en la UE con una serie de asistentes electrónicos. Para los modelos ligeros de hasta 3,5 toneladas son obligatorios ocho sistemas, incluidos frenado automático, mantenimiento de carril, control de fatiga y presión de neumáticos. Para vehículos más pesados se añaden sistemas de información de ángulo muerto y aviso de arranque.
Según estimaciones del sector, esto encarecerá cada autocaravana nueva entre 1.000 y 3.000 euros. Los propietarios de vehículos ya matriculados no deben preocuparse: el requisito no se aplica a ellos.