Fernando y Ana, jubilados de España, renunciaron a casa, coche y obligaciones fijas y viven desde hace tres años en una autocaravana de siete metros Fiat Ducatoⓘ Maxi de 1998, a la que llaman "La Vaca". Según ellos, los fabricantes de autocaravanas modernas reducen el peso de las estructuras para compensar la masa del equipamiento adicional, lo que provoca una caída de la resistencia.
Compraron su autocaravana con 84.000 km en el odómetro; ahora marca 127.000 km. La reparación duró cinco meses y costó 1.631 €, incluida la pintura exterior, lo que permitió ahorrar más de 3.000 €. Tras la mudanza desaparecieron los gastos de electricidad, agua, tasas municipales, garaje e internet; los costes actuales dependen de la intensidad de los viajes. La pareja son los terceros propietarios de la autocaravana. Según ellos, a fin de mes les queda parte de la pensión, algo que no ocurría cuando vivían en un piso. Aconsejan llevar una moto pequeña para moverse por las ciudades.
En Alemania, según ADAC, la estancia prolongada en una autocaravana se encuentra en una zona gris legal: se requiere un domicilio permanente, y pernoctar en aparcamientos públicos está permitido durante no más de diez horas para recuperar la capacidad de conducir.