Durante las vacaciones prolongadas en China ha aumentado la popularidad de los viajes en automóviles adaptados para dormir. Una familia de tres personas gastó poco más de 1600 yuanes en un viaje de 6 días, principalmente en combustible, comidas sencillas y algunas tarifas de estacionamiento. El experto del sector Hu Penghui señala dos problemas centrales: la falta de normas de seguridad cuando se descansa en las camas adaptadas con el vehículo en movimiento y la insuficiencia de infraestructura pública para pernoctar.