El mercado de autocaravanas se ha dividido en extremos: desde las multimillonarias autocaravanas estadounidenses hasta las furgonetas viejas y sencillas. Millennium Luxury Coaches construye autocaravanas sobre chasis Prevost que cuestan alrededor de un millón de dólares, con salones extensibles y encimeras de mármol. En el otro polo está la cultura europea del vanlife, donde se valoran furgonetas antiguas como la Peugeot D4 por su equipamiento mínimo. Ambos segmentos comparten el deseo de independencia y control sobre el viaje.