Varias organizaciones de consumidores y un club de propietarios de autocaravanas han presentado una demanda colectiva contra Stellantis. Los demandantes alegan que las autocaravanas diésel Fiat con motores Euro 5 y Euro 6, fabricadas aproximadamente entre 2009 y 2020, están equipadas con un software que falsea las mediciones de emisiones, lo que provoca que superen los límites legales.
Las organizaciones exigen reparaciones gratuitas y una compensación por la pérdida de valor de los vehículos. En el verano de 2025, un tribunal de Ámsterdam ya determinó que otras marcas de Stellantis habían vendido vehículos con software similar en los Países Bajos.