En el puente de Krk, que une la isla homónima con el continente, una fuerte racha de viento levantó y volcó una caravana, que quedó colgando de la barandilla sobre un precipicio de entre 40 y 70 metros de altura. El incidente ocurrió el 1 de abril de 2026. Según fuentes croatas y serbias, las ráfagas superaron los 140 km/h, mientras que medios alemanes e italianos reportaron velocidades de 172–192 km/h.
El conductor de una furgoneta que remolcaba la caravana, una familia de Baviera, ignoró la prohibición de circular con remolques impuesta por la alerta de tormenta. El conductor afirma que no vio las señales de advertencia. El enganche impidió la caída; según el conductor, el peso de dos motocicletas en el vehículo tractor aportó estabilidad adicional.
La operación de rescate duró aproximadamente 1,5 horas, durante las cuales el puente permaneció cerrado, lo que provocó un atasco de varios kilómetros. No hubo heridos, pero el conductor sufrió daños psicológicos. Muchos conductores que pasaban grabaron el incidente en lugar de ayudar, lo que generó críticas en línea.