Un estudiante de Moscú (según otras fuentes, un videobloguero) convirtió un automóvil Oka en vivienda móvil y oficina. El coche se compró por 135.000 rublos y la conversión costó unos 10.000 rublos. En el interior se colocaron una cama, una mesa, espacios de almacenamiento, un portátil y provisiones de comida.
El experimento de siete días en una metrópolis demostró que este estilo de vida es posible, pero la falta de saneamiento obligaba a usar baños en gasolineras y centros comerciales, así como duchas en clubes deportivos.
Especificaciones
- Longitud: algo más de 3 metros
- Anchura: unos 1,5 metros
- Cilindrada: 800 centímetros cúbicos
El estudiante graba vídeos sobre la vida en el Oka y planea viajar por Rusia en él.