Se recomienda a los propietarios de autocaravanas, caravanas y furgonetas camper distinguir entre el aislamiento de fábrica y las medidas posteriores. El aislamiento de fábrica se determina en la etapa de fabricación y varía según el tipo de vehículo: las furgonetas camper y las autocaravanas semintegradas a menudo tienen un aislamiento deficiente en la cabina, mientras que las autocaravanas integrales y las caravanas ofrecen una protección térmica más uniforme. Soluciones posteriores como mantas térmicas, fundas aislantes para techos elevables y cubiertas internas para ventanas pueden reducir las pérdidas de calor nocturnas en un 30–40% y prolongar la temporada de acampada. La falta de un aislamiento adecuado provoca condensación, corrosión y moho, lo que afecta a la salud y a la durabilidad del interior.