Troy Williams, de 33 años y Cornwall, que trabaja de forma remota en ventas y marketing, convirtió un VW Transporter de 2016 en furgoneta camper, gastando 28.000 £ en la compra y el equipamiento. Antes gastaba 2.000 £ al mes en alquiler y facturas; ahora los costes han bajado a 450 £, incluidos combustible, comunicación y suscripciones. Una fuente informa de un ahorro de 1.500 £ al mes; otra, de 18.000 £ al año.
El cambio se debió a las altas facturas de la vivienda y a los gastos veterinarios de dos perros mayores, que alcanzaron las 11.000 £ en un año, así como al deseo de pasar más tiempo con ellos. Williams alquila su casa a un amigo y viaja por el sur de Inglaterra y Gales.