Un empleado de una empresa en Nanao, prefectura de Ishikawa, pasó 19 meses viviendo en un Daihatsu Move tras el terremoto de la península de Noto del 1 de enero de 2024. La medida se debió a trabajos de recuperación en su fábrica, no a una evacuación. Según su experiencia, vivir en el coche en verano fue más duro que en invierno, y enumera artículos esenciales: una estación de energía portátil de alrededor de 1000 W, un panel solar, un ventilador USB, una placa de inducción y otros electrodomésticos de cocina. La principal ventaja, señala, es poder desplazarse a zonas donde siguen funcionando el agua, las lavanderías y los baños.