El tribunal de Limburgo estimó el recurso de un vecino y anuló la decisión del municipio de Beekdaelen de no actuar contra una autocaravana estacionada en parte en la calle. Las normas locales prohíben aparcar en la vía pública vehículos de más de 6 metros de largo o 2,4 metros de alto, y la autocaravana superaba ambas dimensiones. El tribunal determinó que la presencia parcial en la vía pública constituye infracción y dio al municipio seis semanas para adoptar una nueva decisión. El municipio debe reembolsar al vecino la tasa judicial de 187 euros y pagar 1.868 euros en costas procesales.