La empresa estadounidense Buckley Conversions ha equipado un Mercedes-Benz eSprinter con un interior casi totalmente impreso en 3D. En lugar de madera y aluminio tradicionales, se utilizaron sofá, armarios y paneles de polipropileno. Según el fundador, el prototipo pesa unos 680 kg menos que el equipamiento estándar; otra fuente indica una reducción de unas 1.500 libras en comparación con una configuración estándar anterior.
El proceso incluyó escaneo 3D del habitáculo y un robot industrial KUKA con extrusora, lo que redujo las mediciones manuales y simplificó la adaptación al cliente. El equipamiento incluye batería de fosfato de hierro y litio de 10 kWh, inversor de 3000 W, paneles solares de 2000 W, suelo radiante hidrónico (según una fuente) y aire acondicionado de 11.000 BTU/h. El prototipo basado en el eSprinter tiene una autonomía de unas 150 millas, y también está disponible una versión diésel. Los precios parten de $350.000 para el modelo de 144 pulgadas y $370.000 para el de 170 pulgadas, con un depósito de reserva de $7.500. La empresa afirma una mejora en la autonomía y la dinámica, pero los datos de medición aún no se han publicado.