El artículo detalla la experiencia personal de Luica, de 28 años, que vive en una furgoneta reformada en Tenerife. Tras estudiar arquitectura, vendió sus pertenencias innecesarias, reformó una Volkswagen y se mudó a la isla para surfear. Durante la pandemia, tuvo que abandonar temporalmente la furgoneta debido a las restricciones, lo que le hizo valorar más esta libertad.