Las autoridades de la provincia de Shanxi han presentado un marco regulatorio para el viaje en «coche-cama», en el que vehículos de pasajeros comunes con los asientos abatidos se usan como espacio para dormir. Según la norma local, los campings deben tener al menos 20 plazas para autocaravanas y caravanas, una parcela de uso mixto de al menos 70 m², suministro eléctrico de 220 V, aseos de clase AA y cobertura Wi-Fi. A lo largo de las tres carreteras turísticas de unos 5000 km (Río Amarillo, Gran Muralla y Taihang) se están habilitando paradas con agua, vertido de residuos y electricidad. La asociación provincial de autocaravanas señala que las pernoctaciones no reguladas y las modificaciones ilegales de vehículos generan riesgos de incendio e intoxicación por monóxido de carbono, además de presión ambiental.