La pareja británica Kath Cross y Stuart Hall abandonó la vivienda alquilada y viaja por el mundo en una Mercedes Sprinter camperizada. En cuatro años, han visitado más de 15 países, recorriendo más de 25.000 millas. Los gastos mensuales oscilan entre 900 y 1.200 libras, lo que, según afirman, es más barato que mantener una casa en Cardiff. La pareja continúa trabajando de forma remota y gestiona un blog de viajes.