España sigue siendo un destino popular para los caravanistas, pero las carreteras de montaña estrechas y los cascos antiguos dificultan la conducción con caravanas largas. Una caravana ligera consume menos combustible y facilita las maniobras. Los límites de velocidad para coches con caravana son de 90 km/h en autopistas y autovías, 80 km/h en carreteras convencionales y 30 km/h en caminos sin pavimentar. Son obligatorios el extintor, el chaleco reflectante y el triángulo de emergencia; desde el 1 de enero de 2026, los vehículos con matrícula española deben llevar la luz V16, mientras que los extranjeros pueden seguir usando el triángulo. Las multas por exceso de velocidad oscilan entre 100 y 600 euros.