El club automovilístico alemán ADAC realizó pruebas que mostraron que un parasol reflectante colocado en el exterior del parabrisas reduce la temperatura interior a 45 °C, frente a los 49 °C con el parasol interior y los 59,1 °C sin protección. La diferencia se debe a la física: el parasol exterior refleja la radiación antes de que atraviese el cristal, reduciendo el calentamiento. Para las autocaravanas y furgonetas camper, donde el espacio se usa para vivir, esto reduce la carga sobre la ventilación y el aire acondicionado.