Comprar una autocaravana es una inversión considerable con riesgos ocultos. La regla principal: alquilar el modelo específico durante unos días antes de comprar. Esto revela problemas como camas estrechas o mala maniobrabilidad que una prueba corta no muestra. El alquiler cuesta unos cientos de euros, pero evita pérdidas mayores por la reventa de un vehículo inadecuado.