La UE planea aumentar el límite de peso para el permiso B de 3,5 a 4,25 toneladas, y hasta 5 toneladas para vehículos de combustible alternativo. El cambio se debe al mayor peso de los vehículos eléctricos por las baterías. Los estados miembros deben implementar las normas antes de 2029, posiblemente requiriendo formación adicional.