Medios y expertos chinos han señalado el problema de vender autocaravanas con la promesa de matriculación básica y posterior equipamiento por el propietario. Este esquema evade controles pero provoca sobrepeso, disputas con consumidores y mayor riesgo de accidentes. Se propone una inspección diferenciada, obligación de indicar el peso tras el equipamiento y los riesgos en el contrato, y un mecanismo rápido de resolución de conflictos.