Varias empresas del grupo sueco Svenska Husbilsgruppen han sido declaradas en bancarrota. El conglomerado, que se convirtió en uno de los mayores actores del mercado tras adquirir Hobby Fritid i Tenhult AB, facturaba anualmente alrededor de 500 millones de coronas suecas en ventas de autocaravanas y caravanas. En su declaración, la empresa atribuye la crisis del sector a las secuelas de la pandemia, los altos niveles de inventario, el aumento de los tipos de interés y la disminución de la demanda.