El lunes 3 de agosto de 2026, unas 150 caravanas se instalaron ilegalmente en los campos de fútbol de Bel-Orient en Saint-Nolff (Morbihan). Según algunas fuentes, se trata de un centenar de caravanas; según otras, de 150. El municipio presentó una solicitud de desalojo ante la prefectura de Morbihan.
Las caravanas se conectaron a la electricidad y al agua, bloqueando el acceso a una boca de incendios. La prefectura emitió una orden para abandonar el lugar en un plazo de 48 horas.
Anteriormente, el 24 de julio, más de 280 caravanas expulsadas de la comuna de Givrand (Vendée) se dirigieron hacia Guérande (Loire-Atlantique). El prefecto Laurent Otto ordenó impedir los asentamientos ilegales. La gendarmería evitó 20 intentos de instalación en terrenos públicos y privados, así como 6 instalaciones iniciadas. Se registraron 104 infracciones de tráfico, incluidas 97 obstrucciones. El último lugar, una zona comercial, tuvo que ser desalojado por razones de seguridad; se inició un procedimiento de desalojo.