El 7 de junio ocurrieron dos incidentes de campamentos ilegales de caravanas en Francia. En Mions (Ródano), unas 200 caravanas ocuparon dos parcelas. El alcalde Michaël Pacco declaró que no cedería e inició todos los procedimientos legales, contactando a los servicios estatales. Llegó personalmente al lugar a las 14:33 con la gendarmería para impedir la primera instalación, pero no lo logró. Un segundo intento en la parcela de Mangetans fue parcialmente impedido, pero no se evitó por completo la ocupación. El alcalde también ordenó cavar zanjas para evitar la expansión.
En Fontsorbe, cerca de Toulouse, 13 caravanas de una comunidad evangélica ocuparon ilegalmente un campo de fútbol. El alcalde Mathieu Lafou inició un procedimiento administrativo y judicial de desalojo, negándose a firmar un acuerdo de compensación por agua y electricidad. También hubo preocupación por el acceso a recursos para los participantes legales de una feria local.