Un canadiense combinó un Volkswagen T1 de los años 60 con un helicóptero Airbus H125 desguazado para crear un vehículo no volador. El proyecto fue realizado por Chuck Jürgen Teske, con 38 años de experiencia en mantenimiento de aeronaves. La conversión requirió un año de cortes y soldaduras; se eliminaron las puertas correderas, se añadieron ventanas en el techo y se agrandaron los faros delanteros, conservando el interior. El helicóptero no puede volar.