En España crece la tensión entre autoridades, ecologistas y propietarios de autocaravanas. En Almería, el Ayuntamiento ha instalado barreras físicas en el antiguo recinto ferial para evitar el estacionamiento ilegal. Como resultado, las caravanas se han mudado a otras zonas: una veintena de remolques quedó junto a la valla del Parque de las Familias y en el aparcamiento del Auditorio Maestro Padilla, otra veintena se instaló en nuevas calles del barrio de Vega de Acá y en el Parque de Andarax, ocupando plazas de autobuses. El aparcamiento oficial para autocaravanas Delta del Andarax, junto al mar, permanecía parcialmente libre.
En el parque natural de Cabo de Gata también se están realizando desalojos por daños ambientales. El municipio está elaborando un reglamento específico para estos vehículos. Las matriculaciones de nuevas autocaravanas y campers en España aumentaron un 26,4% en marzo.
En Cantabria, la plataforma Salvar Oyambre ha advertido del perjuicio que supondría crear una zona de autocaravanas en la costa de San Vicente de la Barquera. Los activistas consideran el proyecto incompatible con el estatus de protección del parque natural y contrario a la ley.