En una feria se realizó una prueba de conducción de un Ford Explorer totalmente eléctrico con una caravana Eriba Touring. La autonomía del coche es de unos 600 km, pero con la caravana se reduce aproximadamente a la mitad, hasta 300–350 km, por lo que es necesario buscar un punto de carga. El vehículo puede remolcar hasta 2.200 kg, lo que permite incluso una Eriba Nova completamente cargada. Durante el recorrido destacó la baja sonoridad y la escasa influencia de la caravana en la conducción.