La garantía de una autocaravana puede cubrir reparaciones costosas, pero los fabricantes exigen a los propietarios seguir los programas de mantenimiento, conservar los registros de servicio y evitar modificaciones no autorizadas. En Estados Unidos, la ley de garantías generalmente impide la cancelación automática de toda la garantía por un solo error, pero el fabricante puede denegar un reclamo específico si puede vincular la falla con las acciones del propietario. Los riesgos clave incluyen omitir el mantenimiento, cambios estructurales no autorizados, sobrecarga, uso fuera del propósito previsto y descuido de los sellos del techo y exteriores.