Los jubilados franceses Marie L. Mangin y su esposo compraron una autocaravana usada de los años 90 en un salón del automóvil, con la intención de viajar durante su jubilación. En los primeros viajes se encontraron con un generador averiado y un microondas defectuoso, y tuvieron que mover sus pertenencias repetidamente. Tras algunas reparaciones, la pareja vendió el vehículo y recuperó su inversión.