Antes de la operación retorno, concentrada entre finales de agosto y principios de septiembre, se recomienda revisar frenos, neumáticos y la instalación de gas para evitar averías costosas. Según AECA-ITV, la primera ITV de una autocaravana se realiza a los cuatro años de la matriculación, luego cada dos años hasta los diez, y después anualmente; las furgonetas camperizadas requieren revisión anual durante los primeros diez años y cada seis meses después. La inspección incluye frenos, suspensión, alumbrado, motor, emisiones y elementos como claraboyas, toldos y placas solares. El exceso de carga aumenta la distancia de frenado y reduce la estabilidad, y una fuga de gas puede ser peligrosa. Una avería en ruta puede superar los 500 euros, mientras que la revisión preventiva es mucho más barata.