El autor realizó un experimento de diez días para comprobar si es posible vivir en una furgoneta camper manteniendo un horario laboral convencional. Alquiló una Mercedes Sprinter totalmente equipada y trabajó de forma remota desde distintos lugares. La prueba demostró que este estilo de vida ofrece mayor libertad, pero también conlleva desafíos prácticos importantes, como problemas de aislamiento y averías en carretera.