Especialistas franceses aconsejan colocar hojas de laurel secas en las autocaravanas antes del almacenamiento invernal para repeler roedores. Según la Chambre Syndicale Désinfection, Désinsectisation, Dératisation, la humedad en una autocaravana sin calefacción alcanza el 70–85%, lo que atrae a roedores que pueden entrar por agujeros de tan solo 6 mm y dañar aislamientos y cableado; el daño medio ronda los 1500 euros. La dosis recomendada es de 3 a 4 hojas secas por metro cúbico, colocadas en bolsitas de algodón cerca de las rejillas de ventilación, en armarios y alrededor del bloque de baterías. Métodos alternativos incluyen repelentes ultrasónicos, aerosoles (de 14 a 29 euros), trampas mecánicas o cebos envenenados; la ANSES recomienda limitar el uso de biocidas químicos en espacios cerrados.