Una familia italiana recorrió durante unos 30 días el oeste de Australia, de Perth a Darwin, en una furgoneta camper con un bebé de cinco meses. El viaje no exigía vacunas obligatorias. Los campings más antiguos no tenían instalaciones para cambiar y bañar a los bebés, mientras que los más nuevos contaban con baños familiares. Los pañales y la comida infantil se venden en pequeños supermercados y en áreas de servicio. El pase mensual de los parques nacionales costó 55 dólares.