Begoña, de 62 años, lleva cuatro años viviendo en una autocaravana en el aparcamiento del polideportivo municipal Son Hugo, en Palma de Mallorca. Según sus estimaciones, unas 180 personas residen en ese estacionamiento y utilizan las instalaciones del polideportivo para asearse. Antes de instalarse en una autocaravana, pasó seis meses durmiendo en un coche convencional, y la primera autocaravana que alquiló por unos 250 euros tenía filtraciones. Begoña afirma que no ha escogido ni quiere este estilo de vida y busca una vivienda permanente, pero los contratos fijos discontinuos han dificultado su búsqueda.