El derecho de acceso público de Suecia (allemansrätten) permite acampar en terrenos privados, siempre que se respete el principio de 'no molestar, no destruir'. Las tiendas de campaña se pueden montar a al menos 150 metros de las viviendas, por un máximo de dos noches. Las autocaravanas y los automóviles no están cubiertos por este derecho, por lo que está prohibido salirse de las carreteras hacia prados o playas. Las prohibiciones de hacer fuego son comunes en verano, y la recolección de bayas y setas solo está permitida para uso personal. Los campings oficiales cuestan entre 300 y 450 coronas suecas por noche y a menudo requieren la tarjeta Camping Key Europe.