La jefatura de policía griega publicó en febrero de 2026 un reglamento que distingue entre estacionar una autocaravana y acampar ilegalmente. La medida busca aclarar la incertidumbre generada tras el endurecimiento de normas en 2025, cuando se expulsaba a turistas incluso de lugares permitidos. Las infracciones conllevan multas de hasta 3.000 euros o penas de prisión.