El municipio de O Grove (España) ha anunciado una campaña de control reforzado del estacionamiento y la pernocta de autocaravanas en zonas naturales, especialmente en áreas protegidas como playas. La policía local vigilará los vehículos que desplieguen elementos de acampada (mesas, sillas, toldos) y dificulten el paso.
Las autoridades también instalan nuevas señales que restringen el acceso de vehículos de más de 3000 kg en carreteras estrechas y en zonas Natura 2000. El alcalde José Cacabelos manifestó la intención de aprobar una ordenanza municipal para autocaravanas antes del verano. Según las autoridades, el objetivo no es prohibir, sino ordenar el turismo, un problema que se agrava en temporada estival, cuando la población y el turismo se triplican.