La asociación CLC, que agrupa a profesionales del sector y federaciones de autocaravanistas, trabaja para convencer a los municipios franceses de que permitan el estacionamiento de autocaravanas. Según la organización, un autocaravanista francés gasta una media de 50 € al día, y los visitantes extranjeros, 80 €. El CLC asesora a los ayuntamientos sobre la creación de plazas de estacionamiento y desde 1985 impugna prohibiciones ilegales ante los tribunales administrativos.