Varios municipios costeros de España han prohibido la presencia de autocaravanas en sus playas. Los autocaravanistas confían en recuperar el acceso a sus lugares preferidos junto al mar tras una reforma de la normativa de tráfico. En una década, las nuevas matriculaciones anuales de autocaravanas en España pasaron de 3000 a 9000, y el número de áreas de autocaravanas creció de 150 a más de 1000.