Las autocaravanas y caravanas estadounidenses están prácticamente ausentes del mercado europeo debido a diferencias de diseño, peso y dimensiones. Los modelos europeos se diseñan para ser remolcados por coches compactos, mientras que los estadounidenses requieren un vehículo tractor potente y están pensados para una autonomía prolongada. Los slide-outs, depósitos más grandes y la automatización típicos de los vehículos estadounidenses son raros en Europa porque aumentan el peso y el coste. Según el autor, los modelos estadounidenses podrían cambiar las expectativas de los compradores, pero no se espera un desplazamiento masivo de los fabricantes europeos.