En España se desarrollan simultáneamente tres situaciones conflictivas relacionadas con autocaravanas y campers.
Críticas a la prohibición de estacionar en playas
El presidente de la federación portuguesa de autocaravanas criticó como 'absurda' la prohibición, impuesta por la COVID-19, de estacionar caravanas y autocaravanas en aparcamientos costeros. Señaló que la medida priva de hecho a los propietarios de la posibilidad de visitar las playas en igualdad de condiciones que otros ciudadanos. La federación exige aclaraciones, alegando una violación del derecho constitucional a la libre circulación. El gobierno aún no ha modificado su política.
Personal sanitario vive en campers junto al hospital
Trabajadores sanitarios del hospital Costa del Sol en Marbella viven en autocaravanas y campers en el aparcamiento del hospital debido a la falta de viviendas de alquiler asequibles. El sindicato CSIF señala que los empleados con contratos temporales no encuentran alojamiento cercano asequible. Algunos renuncian tras años viviendo sin comodidades. El sindicato propuso alojar temporalmente al personal en la residencia pública Marbella Public Holiday Residence, a tres kilómetros del hospital.
Avalancha de autocaravanas en la costa
Cientos de autocaravanas han ocupado aparcamientos costeros y terrenos cerca del parque natural en los municipios españoles de Orihuela Costa y Torrevieja, lo que genera preocupación por la masificación y el daño ecológico. Las autoridades han colocado señales que prohíben estacionar vehículos de más de 2,2 metros de ancho, pero las medidas han sido ineficaces debido a la compleja jurisdicción y la falta de recursos policiales. Un aparcamiento municipal junto a Zenia Boulevard, de más de 20.000 m², se ha convertido en un lugar de residencia a largo plazo, y las aplicaciones móviles concentran autocaravanas en zonas con escaso control.