La Dirección General de Tráfico (DGT) ha aprobado una modificación del reglamento que permite a las caravanas estacionar en cualquier lugar donde esté permitido el estacionamiento de turismos, siempre que no se coloquen mesas, sillas o toldos. Esto hace ilegales las prohibiciones municipales de estacionamiento nocturno.
Sin embargo, municipios como Llanes, en Asturias, continúan imponiendo multas de hasta 500 euros, lo que obliga a los propietarios a recurrirlas en los tribunales. En Gijón, se han instalado barreras en la zona del estadio El Molinón, restringiendo el estacionamiento de autocaravanas. Los propietarios afirman que, en lugar de endurecer las normas, la ciudad debería habilitar zonas específicas. Vecinos y turistas señalan que la política actual no resuelve el problema, sino que solo crea molestias.