En Sinemorets (Bulgaria) continúa la disputa por una parcela de unos 35 decáreas (3,5 ha) cerca de la playa Butamyata, arrendada mediante licitación a la empresa PEPE.BG EOOD (que gestiona el camping Gardenia) para la colocación temporal de tiendas, autocaravanas y caravanas. El alquiler anual es de 6700 euros, con un contrato de 3 años.
El inversor declaró que no se planea ninguna construcción permanente; el proyecto busca combatir el camping no regulado que provocaba contaminación. Las autoridades (municipio de Tsarevo) confirmaron que el terreno está destinado solo para uso temporal según la normativa nacional, y aún no se ha emitido un permiso de actividad; el arrendatario debe presentar documentos de los servicios sanitarios, de bomberos y ambientales.
Sin embargo, el proyecto ha sido criticado por su ubicación en el parque natural Strandzha y por sospechas de una licitación amañada: según fuentes, ambos participantes están vinculados, uno de ellos es un antiguo propietario de la empresa ganadora. La Inspección Regional de Medio Ambiente (RIOSV) en Burgas detectó infracciones: se excavaron zanjas, se tendieron cables eléctricos y tuberías de agua, y se instalaron cuadros eléctricos y vallas sin autorización. El alcalde de Tsarevo, Marin Kirov, declaró que el terreno se había utilizado ilegalmente para acampar durante décadas y que el nuevo proyecto cumple con la normativa.