El miércoles 8 de julio de 2026, la policía y las grúas comenzaron la retirada forzosa de caravanas y autocaravanas en la zona de Sacaba en Málaga. Según las fuentes, se retiraron 3-4 caravanas, se impusieron 4-5 multas por estacionar en vía pública, y unas 10 autocaravanas abandonaron el lugar voluntariamente. Unos 30 agentes de la policía local y nacional estuvieron presentes.
Las autoridades citan quejas de vecinos y condiciones insalubres, como falta de agua, electricidad y saneamiento. Los residentes afirman que las caravanas estaban en una parcela privada, no en una vía pública, y que no tienen vivienda alternativa. Una fuente indica que el número de vehículos se redujo de 138 a 45 en un día; otras reportan una caída de 200 a 50 o 70. La negativa a marcharse podría conllevar un proceso penal según el artículo 556.1 del Código Penal, con penas de prisión de 3 meses a 1 año o multas. La operación se detuvo después de que los residentes formaran un "escudo humano".