En Málaga crece el número de personas que viven en autocaravanas, furgonetas camper y caravanas ante la imposibilidad de acceder a un alquiler. Se han formado asentamientos espontáneos, el mayor en Sacaba, con cerca de un centenar de vehículos. Muchos residentes tienen empleo estable pero no pueden costear una vivienda. Ha surgido un mercado negro de alquiler de furgonetas por 300–400 euros al mes sin servicios ni contrato.